Universidades
virtuales,
solución
al déficit de educación
superior
en México

 

   

Analizarán UAM y consorcio europeo efectos de tecnologías de comunicación en la educación superior.
La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el European and Latin American Consortium (ELAC) analizarán el impacto y el uso de las nuevas tecnologías de comunicación e información en la educación superior, en particular, en los temas ambientales y de desarrollo sustentable, mediante un proyecto piloto previsto para tres años.

Lo anterior se anunció hoy durante la inauguración de la conferencia internacional El uso de las tecnologías de comunicación e información en la educación superior. Experiencias internacionales, durante la cual el doctor Luis Mier y Terán Casanueva, rector general de la UAM urgió a introducir las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la educación superior para mejorar la formación de los estudiantes y actualizar los sistemas educativos.

Al inaugurar el encuentro organizado por esta Casa de estudios y el proyecto ELAC, afirmó que las universidades han atendido las transformaciones en este campo cuidando no sólo que los programas de estudio incluyan dentro de sus contenidos la reflexión de esta temática, sino modificando en muchos aspectos las formas tradicionales de transmisión del conocimiento mediante innovaciones didácticas.
Expuso que es un propósito de la UAM aprovechar las tecnologías de la información y la comunicación para llegar cada vez a más alumnos y con sistemas más actualizados, pues, agregó, estamos convencidos de que son elementos importantes para complementar la información y formación de nuestros estudiantes. Sin embargo, aclaró que por tratarse de una universidad presencial una licenciatura o un posgrado no pueden ser impartidos exclusivamente mediante sistemas a distancia.

En tanto, el subsecretario de Educación Superior e Investigación Científica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), doctor Julio Rubio Oca, informó que más de 160 mil alumnos de educación superior se encuentran en programas semi-presenciales, lo que representa un siete por ciento de la matrícula total en el ciclo escolar 2003-2004 que es de más de dos millones 500 mil alumnos.

El funcionario aseveró que la SEP ha dedicado más de 100 millones de pesos para lograr que un mayor número de universidades se sumen al esfuerzo de presentar proyectos para abrir programas o diseñar material educativo a distancia, lo cual permitirá ampliar la cobertura de servicios educativos universitarios.

Destacó que en los últimos tres años se ha impulsado la modalidad de universidad virtual y la aplicación de nueva tecnología para la impartición de programas educativos en diversas universidades del país.
Rubio Oca reconoció que en las instituciones de educación superior existe el interés y voluntad por incorporar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ya que alrededor del 68 por ciento de las universidades públicas cuentan con plataformas tecnológicas para desarrollar la educación a distancia.

Sostuvo que con ello será posible garantizar para el 2005 que nuestro sistema de educación superior se caracterice por su innovación y la actualidad y calidad de sus programas educativos.

Rubio Oca consideró importante conocer los hábitos de estudio de los estudiantes para desarrollar programas o proyectos de educación virtual, pues reveló que en un estudio realizado por el doctor Adrián de Garay Sánchez, investigador de la UAM, el 30 por ciento de los estudiantes leen de una a cinco horas a la semana y dedica un promedio de cinco horas a los trabajos escolares, "por lo cual en las modalidades de educación no presencial es importante conocer este perfil y tener programas de tutorías más eficaces para que los estudiantes avancen en los tiempos previstos".

La conferencia internacional El uso de las tecnologías de comunicación e información en la educación superior: experiencias internacionales es un proyecto que incluye a cuatro universidades europeas y cuatro latinoamericanas, entre ellas la UAM, cuyo objetivo es analizar el impacto y el uso de las nuevas tecnologías en la educación, en particular, en los temas ambientales y de desarrollo sustentable. Es un proyecto piloto previsto para tres años entre la ELAC y la UAM.