eLearning:
¿es posible para todas las áreas de la formación?

Fuente: Carme Gil - ServiJob - www.servijob.com

   

La falta de tiempo en la mayoría de profesionales, no es sólo un tópico, sino que se ha convertido en un indicador que refleja la dificultad de muchos profesionales para acceder a la formación. Ello ha propiciado en muchos casos, buscar otras alternativas a la formación presencial; sin renunciar al desarrollo de la propia carrera profesional.

Somos conscientes del gran avance tecnológico, el impulso e implantación que cada vez más adquiere la formación on-line. La tendencia a incorporar el uso de las tecnologías a la formación es una nueva ruta, con gran afluencia de usuarios.

Existe un debate abierto: seguidores vs. detractores dentro de los profesionales del sector, sobre su aplicación en el campo de la formación. Esta evidencia pone de manifiesto las posibilidades, sus aplicaciones y los buenos resultados que se obtienen, pero a la vez surgen también los imponderables que se derivan de la misma. El hecho se refleja en que son muchas ya, las empresas que apuestan por esta modalidad dentro de la formación; pero no menos cierto es, que su uso es un complemento pero no un sustitutivo a la formación presencial.

La clave reside en poder conceder el papel que ocupa esta nueva herramienta dentro del campo de la formación. Para ello debemos especificar las necesidades de formación, definir, establecer qué contenidos, cómo aplicarlos y quienes son los participantes más adecuados a tal fin formativo. Sin olvidarnos de los resultados que queremos obtener de ello, las transformaciones y alternativas para nuestras organizaciones. En definitiva, poner al alcance de los participantes un amplio universo de conocimientos a desarrollar.

Sin embargo, cabe plantearse dos preguntas: ¿Cuáles son las ventajas que aporta la formación on-line a las empresas con respecto a la formación presencial?. ¿Qué limitaciones tiene la formación on-line?.

Ventajas:

Diversidad en la oferta formativa.
Mayor flexibilidad y comodidad de horarios.
Disminución de costes.
Diseño a medida del beneficiario.
Adaptación del ritmo y tiempo de estudio según el propio usuario.
Formación `in situ´.

Dichas ventajas son evidentes y sin duda favorecen su uso. Pero cabe mencionar la limitación de abordar ciertas áreas de conocimiento y especialización, a través de la formación on-line.

Limitaciones:

La interacción entre el participante y el profesor no se lleva de una manera directa, viva y humana.
Intercambio de experiencias con otros participantes a través de la comunicación verbal, no verbal, la interacción de los propios participantes.
Las nuevas tecnologías y el rechazo de su utilización aún es una realidad de nuestro mercado: existe poca cultura informática.
El perfil del participante ya que no todos los usuarios disponen de recursos tecnológicos ni de un alto nivel de disciplina o autoexigencia.
La escritura como recurso para emplear dicho medio.

Nos estamos refiriendo a todas aquellas áreas de aprendizaje, como son las habilidades directivas: el liderazgo, el trabajo en equipo, la comunicación etc... aspectos que no pueden abordarse de forma virtual y completa, en todas sus características y objetivos. Precisan de un desarrollo presencial, donde a través de la experiencia propia se establezca un proceso de reflexión de los propios participantes obteniendo una radiografía sobre su actuación, su propia gestión y, en definitiva, su propio modelo de actuar.

Fuente: Carme Gil - ServiJob - www.servijob.com